En 2018 España importó productos sometidos al EUTR por valor de más de 6.200 millones de Euros (6.239.438 mil Euros). De esta cantidad total, casi el 60% corresponde a papel y cartón, con más de 3.642 millones.  Los muebles de madera suponen un 11% (con una cifra total de más de 654 millones de Euros).

madera

Si nos centramos solamente en los productos de madera (sin contar papel, cartón y pasta de madera), se alcanzó una cifra de más de 1.869 millones Euros (en concreto 1.869.072 mil Euros). De esta cantidad, el 35% corresponde a muebles de madera que alcanzaron un valor de más de 654 millones de Euros (654.187  mil Euros).

Por lo que respecta a los datos de importación por comunidades autónomas, destaca Cataluña con un 29% del total, seguida de la Comunidad valenciana (16%), Madrid (13%), Galicia (8%), Andalucía (7%) y País Vasco (5%).

Analizando la proveniencia de países de riesgo (según el Sistema de Diligencia Debida (SDD) de AEIM), de los productos de madera, estos suponen sólo el 16% del total con un valor total de casi 309 millones Euros.

Los productos de mayor riesgo siguen siendo los muebles de madera, que suponen más del 40% de todos los productos de madera de zonas de riesgo (no despreciable). Alcanzaron un valor de más de 124 millones de Euros (124.235 mil Euros).

En cuanto a países de riesgo, sigue destacando China con una cuota del 31% y un valor de más de 94 millones de Euros. A continuación, se sitúa Brasil (13%) y Rusia (8%).  Con respecto a Brasil hay que precisar que sólo se han incluido como productos de riesgo los que proceden de maderas tropicales.

Como ya se ha indicado anteriormente, China continúa siendo el principal problema para el cumplimiento del EUTR en España. Es un país de riesgo elevado según el Sistema de Diligencia Debida (SDD) de AEIM, debido a la dificultad en cuanto a la trazabilidad de los productos, la falta de transparencia y los problemas para conocer el origen de la madera. Al respecto, no es suficiente conocer que un producto ha sido fabricado en China, sino que es preciso saber el origen de la materia prima. La trazabilidad del origen de la madera se complica en productos elaborados como los muebles, principal producto de riesgo.

Desde AEIM se insiste en que el correcto cumplimiento del Sistema de Diligencia Debida (SDD) exige conocer con exactitud la trazabilidad de la madera desde el bosque hasta el producto final.

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