La tradicional barraca valenciana ha sido rediseñada por un grupo de 43 estudiantes de la Universitat Politècnica de València (UPV). Un elemento característico del paisaje valenciano preindustrial.

El proyecto ejecutado por los estudiantes de la UPV ha sido bautizado con el nombre de Azalea y competirá este verano en el evento de viviendas sostenibles de Solar Decathlon Europe. La cita será celebrada en Szentendre, Hungría, y reunirá a 15 propuestas más que fueron seleccionadas en diciembre de 2017.

Azalea

El Decathlon Solar Europe

El Decathlon Solar Europe se trata de una competición estudiantil que busca promover el desarrollo y la investigación de viviendas que sean sostenibles y eficientes al mismo tiempo. Unas construcciones con un bajo consumo energético, con uso de energías renovables y con un mínimo impacto medioambiental. La edición de este verano será la 4ta que se celebra en tierras europeas.

La historia del Decathlon Solar Europe tiene su origen en Estados Unidos, dónde en 2002 se celebró su primera edición. Tuvimos que esperar hasta 2010 para que se realizara este mismo evento en nuestro continente. Fue gracias a la colaboración entre el Departamento de Energía de los Estados Unidos de América y el Ministerio de Vivienda de España que se organizó el primer evento de viviendas sostenibles en el viejo continente, concretamente en la ciudad de Madrid. A día de hoy, ya se han celebrado con éxito 3 ediciones, 2010 – 2012 – 2014, y este verano se celebra la cuarta. El evento se centra en viviendas bioblimáticas, con la energía solar como energía protagonista en los proyectos presentados.

El proyecto Azalea

La vivienda que proponen los estudiantes de la UPV con su proyecto Azalea se trata de una vivienda autosuficiente energéticamente. La principal fuente de abastecimiento energético es la energía solar, que se almacena gracias a las placas solares instaladas. Por otra lado, gracias a su tecnología y estrategias pasivas, la vivienda consigue que la demanda energética sea mínima. Por poner un ejemplo; se ha realizado un cuidadoso estudio para la colocación y posición de las ventanas. Gracias a él ha sido posible crear unas corrientes de aire internas que agilizan la ventilación y renovación del aire del interior de la casa. Así pues, el gasto energético necesario en ventilación artificial se ha reducido de forma sustancial.

En el apartado arquitectónico, el material principal es la madera y se utiliza el corcho como aislante natural. Para aumentar la sostenibilidad del proyecto se hizo una campaña para poder recaudar el máximo corcho reciclado posible y utilizarlo en el proyecto. La vivienda se eleva sobre vigas de madera laminada y herrajes metálicos que dotan a la construcción de una estructura ligera. Se trata de una vivienda prefabricada y de estructura modular, la cual cosa permite su rápido y sencillos montaje y desmontaje, necesario para la competición de este verano. Todo esto manteniendo las capacidades mecánicas y sin interrumpir la continuidad del aislante y el carácter de estanqueidad y hermeticidad.

La tradicional barraca valenciana

La tradicional barraca valenciana se caracteriza por ser una vivienda pequeña, con un techo inclinado a dos aguas y generalmente se construían para agricultores y pescadores. Se ubicaba normalmente justo al pie de la huerta de la familia agricultora y se construía con materiales muy básicos que se encontraban en la naturaleza, como por ejemplo barro, juncos, cañas y carrizos.

El proyecto Azalea busca darle una segunda vida a la barraca valenciana, volver a recuperar ese estilo de vida preindustrial pero adaptándolo a nuestros tiempos con la adecuada tecnología para que sea una vivienda eficiente y sostenible. Se ha revisado cada aspecto del proyecto para que cumpla con los parámetros LEED, BREEAM, VERDE y PASSIVHAUS. Desde el origen sostenible de los materiales utilizados, su construcción con un bajo impacto en el medio ambiente y con la tecnología pasiva suficiente para reducir al máximo el consumo energético. También se ha implementado la domótica para que el usuario pueda controlar cada rincón de la vivienda desde su smartphone si necesidad de estar en casa.

Lo que buscamos con esta propuesta es demostrar que tradición e innovación pueden ir perfectamente de la mano, y que podemos dar una segunda vida a un símbolo valenciano que está cayendo en desuso“, señala Carmen Mullor, coordinadora de comunicación de este equipo de trabajo. 

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