La innovación para desarrollar nuevos materiales de construcción es continua y uno de los últimos ejemplos de esto es un tipo de ladrillo diseñado en Japón cuya característica más sorprendente es su capacidad para absorber dióxido de carbono.

ladrillos

Esto es posible gracias a su peculiar fabricación, en su mayor parte formada por arena con alto contenido de silicio colocada en moldes herméticos en los que se inyecta dióxido de carbono. Tras esto, solo queda agregarles epoxi – un aglutinador.

El resultado es un ladrillo que no solo continuará necesitando un dióxido de carbono que absorberá durante toda su vida útil sino con mayor tracción que el hormigón. Concretamente, su resistencia es un 250 % mayor; por lo cual resulta un reemplazante perfecto para dicho material.

Otra de sus ventajas son su amplio abanico de aplicaciones prácticas, siendo ladrillo ideal para construir viviendas de manera rápida en situaciones de emergencia, tanto por lo común y sencillo que es encontrar los materiales necesarios para su fabricación como por sus resistencia. Estos ladrillos podrían usarse para erigir cualquier tipo de edificación o construcción gracias a su gran versatilidad.

Volviendo a la característica que titula este artículo, al necesitar dióxido de carbono durante toda su vida útil (que se ha estimado en unos 50 años), estos ladrillos podrían ser útiles sumideros de un gas contaminante, muy presente en núcleos urbanos y que genera un gran daño ambiental.

Los materiales para la construcción con bajo impacto ambiental deben empezar a ser considerados como algo más que una alternativa para construir viviendas y edificios amigables con el medio ambiente. Si bien estos ladrillos no van a solucionar todos nuestros problemas ambientales, sí que pueden colaborar en reducir los niveles de CO2, además de ser menos nocivos y contaminantes – por su proceso de fabricación, que la mayoría de materiales convencionales.

Por todo esto, no hay que menospreciar el poder de la arquitectura y la construcción para ayudar a resolver los problemas de contaminación. Usar materiales y técnicas que ayuden a absorber CO2 es una forma de colaborar con el medio ambiente. Seguir desarrollando materiales ecológicos y de bajo impacto ambiental debe ser un objetivo importante. Si se logra reemplazar los materiales contaminantes de uso diario en las construcciones estaremos avanzando bastante en materia de reducción de la contaminación.

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