El Banco Mundial, la Build Academy, Airbnb y el Fondo Mundial para la Reducción de los Desastres y la Recuperación buscan profesionales de la construcción dispuestos a sumarse al proyecto Resilient Homes Challenge, a través del cual deberán diseñar hogares con unas características muy definidas:

Viviendas pequeñas, sostenibles, modulares, resistentes y rentables. Estos hogares se destinarán a personas que viven en áreas deprimidas, capaces de reducir el riesgo de daños y permitir la rápida reconstrucción tras un desastre natural.

Esto mejoraría la calidad de la construcción y la planificación para hacerlas más resilientes, por lo cual las ciudades adoptarían mejores diseños de viviendas.

El objetivo del concurso

El objetivo del concurso radica en reducir el impacto de los desastres naturales en las edificaciones y familias, a través de arquitectos e ingenieros que diseñen casas resistentes y sostenibles, reduciendo el riesgo de daños y permitiendo una rápida reconstrucción después de un desastre.

Según afirman los organismos que lo organizan desde 1990, los desastres naturales han afectado a un promedio de 217 millones de personas cada año, teniendo en cuenta inundaciones, tormentas, olas de calor y sequías, que han dejado alrededor de 606,000 fallecidos y 4,1 mil millones de heridos o personas sin hogar en todo el mundo desde 1995.

Los perfiles requeridos

Arquitectos, ingenieros, diseñadores y trabajadores humanitarios son los perfiles requeridos para otorgar a las viviendas prioridad en las agendas de desarrollo, así como promover el diseño de viviendas resistentes, modulares, de bajo coste y sostenibles, que, además, reduzcan los riesgos causados por los peligros naturales y el cambio climático.

Otro de los handicaps del concurso será emplear materiales de construcción locales. Además, las casas deben responder a tres escenarios distintos:

  • Contextos de terremotos y tormentas tropicales en islas
  • Terremotos y deslizamientos de tierra en zonas de montaña y tierra adentro
  • Tormentas tropicales e inundaciones en áreas costeras)

Además, los diseños deberán incorporar aislamiento ante condiciones climáticas adversas, se prefiere la integración de tanques de almacenamiento para la recolección de agua de lluvia e inodoros que deben ser respetuosos con el medio ambiente, acoplados o separados. Por otro lado, el material de la carcasa debe ser incombustible o bien tratable para serlo.

El concurso

El concurso cerrará inscripciones el próximo 30 de noviembre, y el principal objetivo es que el diseño propuesto se construya rápidamente después de un desastre, promoviendo así el logro del Objetivo de Desarrollo Sostenible 11 para asegurar que en 2030, todos tengamos acceso a una vivienda adecuada, segura y asequible, con servicios básicos, además de mejorar los barrios marginales.

Los proyectos se pueden presentar en equipo o a modo individual, y recibirán la deliberación del jurado el próximo 14 de diciembre.

Los diseños ganadores se exhibirán en el Banco Mundial en Washington y en la sede de ONU-Hábitat en Nairobi, pudiendo recibir la financiación necesaria para diseñar viviendas resistentes y trabajos de reconstrucción que el Banco Mundial realiza en ciudades del sureste asiático o de África.