Un segundo gran aeropuerto comercial en Madrid podría ver la luz en el año 2023. 

Para hacerlo realidad, un grupo de empresarios agrupados en la compañía Air City Madrid Sur se encuentra ultimando el proyecto, cuyas obras se preveen comenzar para el año 2020, según las previsiones del equipo.

Actualmente el proyecto se encuentra en trámites administrativos avanzados en Madrid y Castilla-La Mancha. La gestión del mismo precisa una inversión inicial de 148 millones de euros.

La instalación será una ampliación del aeródromo de Casarrubios del Monte (Toledo), situado a unos 30 kilómetros al suroeste de la capital. Se ubicaría al norte del actual aeródromo, con un 70% de la superficie en Madrid (Navalcarnero y El Álamo) y un 30% en Toledo (Casarrubios). Este aeródromo abrió sus puertas en 1992, donde actualmente se instalan 50 empresas con 300 empleados y más de 300 aeronaves, que realizan aproximadamente 70.000 despegues y aterrizajes anuales.

Orientado a aerolíneas low cost, el nuevo aeropuerto comercial prevé en 10 años operar 55.000 vuelos anuales, ofreciendo servicio a 7 millones de pasajeros.

Se calcula que el primer año de actividad, 2023, podría cerrar con 300.000 pasajeros de aviación comercial. En 10 años, se habrán multiplicado por más de 20, hasta 6,8 millones, con más de 50.000 operaciones al año, a lo que se sumarían la actividad ejecutiva (jets privados), la de carga y la general (vuelos de formación o recreativos).

El proyecto deberá ahora superar un estudio ambiental, mientras que se está tramitando también un estudio de compatibilidad aérea en el Ministerio de Fomento: un análisis de la afección del aeródromo sobre otros.

El proceso cuenta con diversas fases en las cuales se irían añadiendo nuevos espacios y servicios: industrias o instalaciones logísticas, hoteles, oficinas, servicios de mantenimiento, o escuelas de formación.

Las necesidades a cubrir

Según la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA, en sus siglas en inglés), el número de pasajeros aéreos se va a duplicar de aquí a 2036.

Barajas espera cerrar este año con más de 54 millones de pasajeros, cifra que se sitúa “próxima a su límite”, establecido en 70 millones, según el plan director. Aena prevé ampliar esa capacidad a 80 millones en 2026.

Por otra parte, Madrid es la única gran capital europea que no cuenta con un segundo aeropuerto en un radio de menos de 120 kilómetro, de modo que, en aquellos casos en los que existen problemas de espacio aéreo en Madrid, los aviones han de ser desviados a Zaragoza o Valencia.

El nuevo aeropuerto se enfoca como complementario a Barajas, liberando vuelos y haciendo crecer el tráfico de ambos.

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