La tendencia está clara: la vivienda del futuro será sostenible o no será. 

Las construcciones se basan cada vez más en un modelo de arquitectura sostenible. La recuperación del uso de los materiales más primarios y no contaminantes, se combinan con la tecnología de vanguardia en busca de una arquitectura cada vez más alineada con la protección del medio ambiente.

Si nos remontamos a siglos pasados, podemos afirmar que el acero fue el material de la arquitectura del siglo XIX, y el hormigón, el del XX.

En este punto, volvemos a nuestras raíces para hallar un equilibrio perfecto entre comodidad, resistencia, economía y sostenibilidad.

Rascacielos de madera

Entre ellos, uno de los elementos de construcción que vuelve al estrado es la maderaComo comentábamos en este otro artículo, además de renovable, resulta el material con el menor impacto ambiental, que ahorra energía ya que, en su procesamiento implica un uso muy inferior al de otros componentes. Fuerte pero ligera, cuenta con propiedades táctiles y acústicas; aísla del ruido y del calor. Además, con un tratamiento adecuado, puede resultar más resistente al fuego que el hormigón o el acero, por la cantidad de humedad que posee.

El único requisito para que su uso sea 100% sostenible, es que se ha de plantar de nuevo tantos árboles como hayan sido talados para la fabricación de los productos.

Por su carácter eficiente y adaptable, los rascacielos de madera laminada cruzada ya son una realidad.

vivienda del futuro

El ‘Riverfront’, de Michael Green, será la mayor construcción de madera en EEUU – MICHAEL GREEN ARCHITECTURE

Casas conectadas y eficiencia energética

La domótica como sistema de automatización forma parte de nuestras rutinas; vivimos conectados, con los demás y, ahora, también con nuestra vivienda: Contamos con cámaras de vigilancia conectadas con nuestros smartphones, que también nos permiten activar nuestro aspirador automático, o programar la calefacción.

La vivienda del futuro estará, por tanto, conectada, y además, idílicamente, producirá más recursos de los que consuma.

Sin embargo, la preocupación estrella de los españoles gira entorno al modelo energético.

Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) están desarrollando un sistema que nos indicaría cuánta electricidad está consumiendo cada uno de los aparatos de casa.

Otra opción viene de la mano de Tesla, que ha desarrollado una batería casera unida a su tejado solar, con las que es posible olvidarse de la red eléctrica.

Casas Pasivas

Si hablamos de la vivienda del futuro no podemos dejar de mencionar el concepto Passivhaus. La casa pasiva es aquella diseñada y construida para que no se necesite apenas consumir energía para obtener una temperatura confort a lo largo de todo el año.

Sobre las casas pasivas nos habló Javier Rodríguez en este artículo, donde encontrarás una descripción más detallada.

Los esfuerzos de estas casas se centran en los sistemas de aislamiento, que minimizan la necesidad de utilizar sistemas de calefacción.

Casas autosuficientes

La casa autosuficiente, por su parte, se define como aquella vivienda que genera la energía que necesita. Por tanto, no necesita contar con un suministro a la red general. En cuanto a la luz, la calefacción y la refrigeración, se utilizan placas solares, mientras que para el abastecimiento de agua, se instala un sistema de recuperación de aguas pluviales, junto a un segundo sistema de depuración.

Viviendas prefabricadas

Hablamos de viviendas modulares y móviles, de rápida fabricación e instalación, que se adaptan a pequeños espacios. Algunas de ellas, como Kasita, de la que hablamos en este otro post, tienen integradas las últimas tecnologías de hogar inteligente.

Otras, como Wikkelhousese basan en láminas de cartón corrugado,  con una delgada capa de madera en su interior que hace al conjunto más resistente y duradero. Además, para impedir que la lluvia moje el cartón, se aplica un tratamiento impermeable en el exterior.

Podemos concluir que la vivienda del futuro, por tanto, combina materiales de construcción primarios con la tecnología más vanguardista para lograr viviendas cada vez más sostenibles.