Jay Schafer es un joven diseñador que, hace unos 20 años, sintió la necesidad de hacer su vida mucho más simple, creando una vivienda tan pequeña que en ella sólo cupieran sus efectos personales necesarios, tales como ropa, utensilios de higiene y únicamente los electrodomésticos que utiliza en su vida diaria.

Este concepto de simplicidad desarrollado por Jay sería el precursor de lo que hoy conocemos como microcasas.

Desde la publicación de su primer artículo en 1999, Jay comenzó a diseñar y fabricar microcasas -ha entregado ya más de 3.000 viviendas– a personas que llevan a la práctica el concepto ‘menos es más’.

microcasas

Ahora, Jay ya cuenta con sus propias empresas de fabricación y venta de estas microcasas: Four Lights Tiny House Company, y Tumbleweed Tiny House Company. 

El objetivo principal de este proyecto, además de reducir al mínimo las posesiones, también parte del concepto sobre la protección del medio ambiente. Su espacio reducido , como es evidente, reduce también el gasto energético; además de rebajar las facturas, se permite un uso más responsable de los recursos naturales.

Es por eso que el fenómeno de las microcasas ha causado furor, hasta tal punto que se ha propuesto crear una comunidad de microcasas que dé cobijo a 200 personas sin hogar, ofreciendo también comercios a pie de calle como farmacias o espacios diseñados para la venta de alimentos.

Hoy en día existe un documental llamado We The Tiny House People que recoge los testimonios de familias que se asentaron en pequeñas comunidades de microviviendas. Podéis visualizarlo aquí: