Jean Nouvel nació y estudió arquitectura en Francia. Fue salir de su país y sus obras se convirtieron en un emblema de ciudades de todo el mundo. Aunque su proyecto más reciente, el Louvre de Abu Dabi, está a punto de ser inaugurado y considerado quizás, una de las obras más importantes del arquitecto, lo cierto es que sus más notables diseños están en Barcelona.

Nouvel es conocido por su pretensión de integrar los edificios en el entorno con armonía utilizando las transparencias y el juego de luces y sombras. ¿El mejor ejemplo de ello? La Torre Agbar que se alza imponente en la plaza de las Glorias Catalanas.

Esta torre en forma de “pepino”- con permiso de la comparación- fue inaugurada en 2005 y no dejó indiferente a nadie. No solo por su extraña forma, sino porque con ella modificó notablemente el skyline de Barcelona.

Su legado en Barcelona

También el cinturón rojo de Barcelona ha sido tocado por el lápiz de Nouvel. Y es que el arquitecto diseñó el Hotel Catalonia Fira situado en el centro de L’Hospitalet de Llobregat que recuerda a un elegante jardín vertical.

El parque del Centro del Poblenou en el llamado Distrito22, también está impregnado del espíritu Nouvel, y lo que antes era simplemente un terreno desolado desde el 2008 conviven bóvedas de hierro, rampas de rocas que recrean la superficie lunar, pozos simbólicos y cabañas asimétricas.

Parque del centro de poblenou

Además de Barcelona, el arquitecto también participó en la ampliación del Museo Reina Sofía de Madrid, así como en otros centros de cultura alrededor del mundo. El Museo del muelle Branly de París, la ópera de Lyon, la Sala de conciertos de Lucerna en Suiza o el edificio Dentsu de Tokio son solo algunos ejemplos de cómo el arte y la técnica del arquitecto francés han inundado ya gran parte del planeta.

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