Zaha Hadid, fallecida en 2016, se ha convertido en una mujer referente de la arquitectura del siglo actual por incorporar el uso de tecnologías innovadoras en sus creaciones.  Aunque fue muy criticada por su difícil y desafiante carácter, la iraquí se convirtió en 2004, en la primera mujer ganadora del Premio Pritzker de arquitectura.

Su estilo es fácilmente reconocible, ya que sus obras se caracterizan por el uso de formas tensas, intensas y sofisticadas. El dinamismo está siempre constante en sus edificios, y las lineas fluidas y las complicadas formas geométricas convierten sus proyectos en un producto futurista. 

Zaha Hadid

Las obras de Zaha Hadid

Una de sus iniciativas más potentes fue el trampolín de salto de esquí en Bergiesel (2002), que con una forma “acargolada” y una elegacia innegable se alza entre las montañas nevadas. Además, con un estilo también cubista, Zaha Hadid colaboró en el diseño del Centro de Arte Contemporáneo Rosenthal en Cincinnati (2003).

Trampolín de salto de esquí en Bergiesel, Innsbruck (2002)
Centro de Arte Contemporáneo Rosenthal, Cincinnati (2003)

En 2010 creó el Museo MAXXI de Roma a la vez que ultimaba los detalles del edificio de Ópera de Guangzhou en Cantón. A pesar de su fama internacional, Hadid también pasó por España. En 2008 diseñó el ondulado y largo Pabellón Puente de la Exposición Universal de Zaragoza. 

Pabellón Puente de la Exposición Universal de Zaragoza (2008)
Museo MAXXI, Roma (2010)

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